Sigue como la novela de C. Martín Gaite
: "Ritmo lento" . El Ayuntamiento dice que la "Junta" les ha parado las
obras, que si los "arabescos" no son propios de la arquitectura
manchega, y hombre, pagando ellos parte de la restauración están en su
derecho a exigir. La verdad; nos da igual que así sea, lo
importante es que Ocaña pueda contar cuanto antes con tan importante
y remozado edificio que lleva de obras casi toda la última legislatura
municipal teniendo encorsetadas muchas manifestaciones culturales ( o a
lo mejor por eso, no se) y no tiene visos de acabar
pasado
mañana.
Que la han vendido, que la venden, que sí, que no... Lo que
podría haber sido un importante centro Cultural se está dejando
hundir. El inexorable paso y peso de los años está haciendo su
trabajo junto a la desidia municipal. El edificio que
en su día fue
destinado para centro cultural hoy presenta un aspecto ruinoso y
amenazante de gigante a punto de desplomarse. Está condenado.