El Casco Histórico (artículo de 1.984)
Algo evidente y de lo que parece que ciertos sectores no están aún mentalizados, es que el casco histórico de Ocaña es patrimonio artístico de todos los ocañenses y como tal debemos conservarlo y defenderlo.
Se menoscaba la integridad de Ocaña cuando su casco histórico es deteriorado. Todo el conjunto arquitectónico forma la esencia y el saber de esta villa.
Triste es que por el momento, a través de esta revista no podamos deleitarnos
con la mera descripción artística e información histórica de nuestros monumentos
que sería lo ideal y muy “bonito” para todos. La cruda y fría realidad es que
hoy es necesario y urgente dedicar esta sección a la defensa a ultranza del
casco histórico-artístico de Ocaña.
A lo largo del tiempo se ha estado especulando y haciendo toda clase de
atrocidades en terrenos del casco histórico. Del Palacio de los Grandes
Maestres, no queda más que un trozo de patio, la Iglesia de San Pedro fue
demolida a principio de siglo XX, de lo que hay hoy en su lugar mejor no decir
nada. De la Iglesia de San Martín sólo queda la torre de estilo renacentista en
muy mal estado, sin comentarios sobre el edificio que han construido en su
terreno. El Palacio de los Cárdenas, palacio mudéjar del siglo XV, ha estado
abandonado hasta hace unos años, y lo que es más grave no es que no se haya
tenido por él ninguna preocupación a nivel histórico y artístico, sino que haya
sido deteriorado paulatinamente hasta llegar casi a la completa ruina de su
interior, utilizándolo como granero, fábrica de aceite, bodega, etc. Y no
llegamos a acertar si todo esto ha ocurrido por incultura o por anteponer a
todo, los intereses personales y económicos de ciertas personas que abusaban del
poder que su mismo dinero les daba o quién sabe quién. Así podríamos seguir con
muchísimas edificaciones más, las que se han dejado caer y las nuevas que se han
construido.
Vamos a remontarnos hasta hace unos pocos años para hacer memoria de las etapas por las que ha pasado el casco histórico en los últimos tiempos. En 1975 el ministerio de Educación y Ciencia, interesado por el casco histórico de Ocaña, comunica por escrito al presidente de la Comisión Provincial de Monumentos de Toledo que: “A efectos de tramitar el expediente de declaración de Conjunto Histórico – Artístico a favor de la villa de Ocaña, se remita la siguiente documentación: a) Memoria de los valores artísticos, históricos y arquitectónicos de la villa. b) Plano de la zona que debe ser declarada Conjunto Histórico – Artístico. c) Alguna fotografía de los monumentos más interesantes”. Este escrito estaba fechado el 30 de junio. Con fecha 7 de julio del mismo año, el Delegado de la Comisión pide a través de un oficio (num. 3701) al Ayuntamiento de Ocaña que le sea facilitada la mencionada documentación para remitirla a la Dirección General, y al mismo tiempo comunica al Gobierno Civil que se ha incoado la declaración del Conjunto Histórico – Artístico a favor de la villa de Ocaña. El 24 de julio el Servicio de Identificación y Protección del Patrimonio Artístico y Arqueológico comunica al Ayuntamiento de Ocaña: “Con esta fecha el Ilmo. Sr. Director General del Patrimonio Artístico y Cultural me dice lo que sigue : “Vista la propuesta formulada por los servicios técnicos correspondientes, esta Dirección General ha acordado: 1) Tener por incoado el expediente de declaración de Conjunto Histórico- Artístico a favor de la villa de Ocaña (Toledo). 2) Conceder trámite de audiencia en el momento oportuno a cuantos tengan interés en el expediente instruido al efecto. 3) Hacer saber al Ayuntamiento de Ocaña que de conformidad con lo dispuesto en el artículo de la ley de 13 de mayo de 1973 y artículo 33 de la misma que todas las obras que hayan de realizarse en el conjunto cuya declaración se pretende deben ser sometidas a conocimiento y autorización de esta Dirección General.”
Dos años después, con fecha 6 de mayo (plazo excesivamente considerable) el Servicio de Protección de Patrimonio Histórico – Artístico vuelve a pedir por escrito (oficio 1740) la documentación que ya solicitara en 1.975. El Delegado Provincial de Toledo remite una vez más, al Ayuntamiento de Ocaña, la petición de dichos documentos, a través del oficio 3.640 y con fecha 27 de mayo.
Dos años después, 1979, la problemática continúa y bajo unos titulares que dicen: “Es verdad que en Ocaña se están cometiendo barbaridades urbanísticas”, el por entonces Delegado Provincial de Cultura de Toledo, D. Victoriano Borreguero, declara a La Voz del Tajo: “Nosotros y la Dirección General del Patrimonio tenemos las manos limpias”. A continuación el Sr. Borreguero Virseda declara al mismo periódico: “Ocaña no está declarado Monumento Histórico – Artístico porque el Ayuntamiento de Ocaña se niega a mandar la documentación, fotografía, plano, memoria, etc.”
En 1980 el Ayuntamiento de Ocaña elabora las Normas Subsidiarias. En estas
Normas Subsidiarias de Planeamiento elaboradas y aprobadas por el Ilmo.
Ayuntamiento de Ocaña hay un apartado (anexo 1) que bajo el título de "Normas
Provisionales para el Casco Histórico" recoge la normativa urbanística para
nuestro casco antiguo. Estas normas provisionales resultan insuficientes en
algunos puntos, contradictorias en otros, y se encuentran al margen de la
legislación vigente. No es de extrañar que las mencionadas normas fueran
rechazadas en varias ocasiones, antes de su aprobación, por la Comisión
Provincial de Urbanismo de Toledo; lo que sí es extraño es, dadas ciertas
contradicciones, que en definitiva se aprobaran.
En la Orden de 20 de noviembre de 1964 que recoge las Instrucciones para la defensa de los Conjuntos Histórico-Artísticos (incluso desde el momento de la incoación de su expediente) se expresa la obligación de establecer, aunque sea de forma provisional, una zona semi rural o anillo verde cuya anchura será de 500 m. cuando no exista Plan General de Ordenación Urbana. Se establece en esta Orden los usos industriales permitidos dentro del casco, así como las edificaciones permitidas en el anillo verde. Se establecen también las alturas, volúmenes, fachadas y estilo de las edificaciones del casco histórico-artístico. Se recoge en definitiva todo lo concerniente a los Conjuntos Histórico-Artísticos y a las normas que deben regularlos. Sería muy largo de expresar aquí, artículo por artículo el no sometimiento de nuestras normas provisionales a esta legislación antes mencionada No existe anillo verde, las alturas no corresponden, las fachadas no se respetan. Se permiten carteles y rótulos comerciales completamente ilegales, se permite también la instalación de toldos totalmente prohibidos, la iluminación, sobre todo en centros comerciales, es completamente ilegal. Incluso existen carpinterías exteriores de color blanco, etc
Lo que se hará, paso por paso, será denunciar públicamente a través de esta revista cada una de las irregularidades, siempre con el respaldo de la legislación, única arma posible, pues parece que la mentalización de ciertos sectores y ciertos organismos es del todo imposible.
Como anécdota, y rebosante de ironía para aquellos que conozcan la realidad cultural de nuestra villa, el artículo 14 de la Orden de 26/11/64 dice: “Se recomienda a los Ayuntamientos la creación de comisiones municipales mixtas de Estética y Defensa del Patrimonio Artístico Local, integradas por elementos municipales, alternando con otras personas de la localidad'' Cuando lo desgraciadamente triste es que es conveniente y aconsejable (entiéndase necesario) el crear comisiones no-municipales para que no se permita la especulación y el deterioro de nuestro patrimonio histórico-artístico.
Después de contemplar la realidad normativa vamos a centrarnos en un punto urgente y de gran importancia la delimitación del Conjunto Histórico-Artístico de Ocaña.
El casco histórico esta limitado en parte corno puede verse en el plano, por
una zona Noroeste con las calles Ugena, General Moscardó y Todeño Viejo, dejando
fuera de la Zona del Plan Especial Histórico-Artístico el rectángulo formado por
las mencionadas calles y las de Fray Eusebio Ballesteros y Toledo cuando es
evidente que esta zona es una de las más pintorescas y típicas de Ocaña, que
estaba dentro del recinto amurallado y corresponde, junto con las Barreras, al
casco mas antiguo de nuestra villa. Lo mismo sucede con la zona límite del Este
que, por lógica, debería extenderse hasta la calle Marquina e incluso hasta el
Convento de Sta. Catalina. Para intentar solventar esto el, ya en
funcionamiento, Equipo de Defensa del Patrimonio Histórico de Ocaña
(perteneciente a la Asociación Cultural Zaida) está elaborando una propuesta a
la que podrá adherirse cualquier vecino de Ocaña para ser remitida a
Ayuntamiento.
Entre tanta retorta de normativa fría (pero necesaria) quizás haya un error de base: el no hablar y recrearse sobre la gran protagonista, la villa de Ocaña, que duerme bajo sus propios escombros a la espera de una generación rebelde que acabe con la apatía y la megalomanía fantasma que reina en el ambiente, que se rebele en busca de sus raíces y su historia, su identidad, que acabe de una vez por todas con la indiferencia, asimilando su ruinosa realidad actual en comparación con su glorioso pasado, que renazca, en definitiva, de sus cenizas como el Ave Fénix porque desgraciadamente lo más apreciado de esta villa son sus cenizas y los troncos a medio quemar que aún quedan.
A. M. Sánchez-Prieto
Nota: Para todas las personas interesadas informamos que las Normas Subsidiarias de Planeamiento pueden encontrarlas a la venta en el Ilmo. Ayuntamiento de Ocaña y que para cualquier información o deseo de participación sobre el tema pueden dirigirse al equipo de Defensa del Patrimonio Histórico-Artístico de Ocaña, de la Asociación Cultural Zaida.